sábado, 17 de mayo de 2008 - 19:01h
artículos y publicaciones
ATENCIÓN AL CLIENTE

900 300 307

1ª consulta gratis (previa cita)

ACCESOS DIRECTOS
ÁREA DE CLIENTES
Usuario:
Contraseña:
 
La avaricia y los timos

De vez en cuando recibo emails en inglés de supuestas personas residentes en países africanos, que están dispuestos a darme una alta comisión por hacerles algunas gestiones bancarias. El que redacta el correo tiene una fortuna en una caja fuerte de un banco, en África o Europa, pero la única forma de disponer del dinero es contando con mi ayuda, ya que él personalmente no puede debido a problemas políticos o bélicos en su nación. Naturalmente, el autor de la misiva no me conoce de nada, pero confía en mí para administrar cientos de miles de dólares. Y la verdad es que la primera vez que recibí un correo de estas características pensé que me podía hacer rico. Pero, claro, la euforia me duró solo unos minutos.

Sin embargo, hay ciudadanos con liquidez, que se creen que el dinero se puede multiplicar por arte de magia. Y me estoy refiriendo al “timo de la química”, en el que han caído ya muchos sevillanos. Un africano bien vestido, con coche y complementos de lujo, que ha trabajado en el Banco Nacional de su país, le demuestra como se pueden hacer tres copias de un billete de quinientos euros mediante un procedimiento químico. Y algunos caen y vienen corriendo con una bolsa llena de billetes en curso. Seguidamente, desaparecen los billetes legales y los respetables ciudadanos de color. Pero ¿quién es más culpable? ¿el timador o el timado? Desde luego, los dos son avariciosos, pero uno pierde y otro gana. Y parece mentira, que después de miles de años, el hombre siga cayendo en las mismas trampas.



Sevilla, a 1 de Mayo de 2006.

Luis Romero Santos
Abogado
Luis Romero y Asociados - Aviso Legal - Contacto - Diseño Web
Avda. República Argentina, 21B, 8º B - 41011 SEVILLA | Paseo de la Castellana, 141; Edif. Cuzco IV, plantas 18-20 - 28046 MADRID