Abogados de oficio

Hay dos clases de justicia. La gratuita y la de libre designación, según se disfrute de abogado de oficio o particular. Si bien, puede ocurrir que se tenga letrado de oficio pero haya que abonar sus honorarios, en caso de que no se reúnan los requisitos para tenerlo gratis. Y la gente cree que con esto todo marcha bien y que nuestro sistema judicial no deja a nadie sin asesoramiento jurídico. Pero es un espejismo y una farsa. Hay que decirlo claramente: los compañeros de oficio cobran tarde, mal y nunca una media de 150 euros; digamos, para sufragar los gastos. Pero ¿y el trabajo? ¿quién lo paga? Nadie: trabajar de abogado de oficio es trabajar gratis.

Y cada letrado puede trabajar más o menos en una causa que no compensa económicamente. Sin embargo, en Reino Unido, se paga al abogado gratuito lo mismo que si trabajara particularmente, asumiendo el Estado un alto coste, ya que allí los letrados cobran por horas y el precio de la hora es alto: la media puede estar en unos 300 euros.

Y ¿creen ustedes que el abogado de oficio español va a trabajar lo mismo que el británico, si a éste le pagan por una hora el doble que al español por todo un pleito? Creo que es hora de que el sistema remuneratorio de la justicia gratuita se reforme ya. Y eso sólo lo podemos forzar los abogados, estableciendo medidas de presión. El pueblo no puede seguir engañado por más tiempo. La administración, aquí la Consejería de Justicia,  no paga a los abogados de oficio: les da una limosna.

 

El correo de Andalucía,8 de mayo de 2006.

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