Eleuterio y la presunción de inocencia

El Lute es inocente mientras no se demuestre lo contrario. Pero El Lute es culpable por su género. ¿Para qué se va a celebrar un juicio si ya ha sido condenado? Le ha sido impuesta una orden de alejamiento y su pareja se ha refugiado en una casa de acogida junto a los hijos comunes, impidiéndole al padre ver a los mismos. Si hubiera sido él el denunciante, a su mujer sólo la habrían molestado con una citación para un juicio de faltas, y la posible condena a una multa de 30 euros seguro que no le habría quitado el sueño. Pero como la Ley de Violencia de Género califica las conductas de distinta forma según se sea hombre o mujer, el peso de la ley cae contundentemente sobre el género masculino.

Todo ha sido propiciado por una denuncia por amenazas e insultos. No ha existido agresión el día de la detención. Pero la esposa se ha referido a malos tratos anteriores: que no fueron denunciados en su momento. Por supuesto, la denuncia de esos hechos preliminares puede tener una base real, pero ¿y si fuera incierta? ¿Cómo se repondría a Eleuterio en su honor y su dolor? Esta ley está discriminando al hombre por razón de sexo, contraviniendo el artículo 14 de la Constitución. Y, refugiándose en la misma, se presentan numerosas denuncias que terminan con un sobreseimiento o una absolución. Por otra parte, hay casos en los que el varón es la víctima, y porque sean menos los supuestos, no debe protegerse sólo al género femenino. Además, la referida norma no ha conseguido que los casos de malos tratos a mujeres disminuyan; al contrario, lamentablemente, han aumentado.

El correo de Andalucía,13 de marzo 2006.

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