En la plaza pública

El juez de instrucción de la “Operación Puerto” acaba de archivar las diligencias previas instruidas por presuntos dopajes a un número importante de ciclistas, entrenadores y médicos, entre otros: por entender que no existe delito. La carrera profesional y, en parte, su vida, fueron destruidas al iniciarse el procedimiento penal. Esta semana ha sido detenida la madre de una “famosa” de los programas rosas de televisión. Se le imputa colaboración en una estafa con tarjetas de crédito falsificadas que se usaban en un negocio de Torremolinos. Ha sido puesta en libertad bajo fianza de 30.000 € y se ha decretado el secreto de las actuaciones.

Este último caso ha tenido bastante difusión en las emisiones rosas del fin de semana, llamándome la atención las apreciaciones de algunos de los intervinientes cuando intentaban hacer un análisis jurídico de la situación procesal de la imputada. Una de las periodistas dijo que aunque la inculpada había negado tener algo que ver, “los jueces no son tontos”. Y el presentador añadía que un juez no ordena detener a un ciudadano solo porque en su establecimiento se han utilizado tarjetas falsificadas, a no ser que esté seguro de su implicación. No sabemos como va a terminar este caso, pero esta señora ya está condenada provisionalmente. No hace falta que se desarrolle un procedimiento penal con todas las garantías. Y es que, demasiado a menudo, se tiene la mala costumbre de considerar culpable al sospechoso, aunque se declare inocente.

El correo de Andalucía,12 de marzo de 2007.

Otros artículos de interés