La defensa del abogado

Conocí ayer que mi compañero Francisco Baena, defiende a uno de los condenados en el caso Farruquito. Ha presentado recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional por entender que se ha vulnerado el derecho a la presunción de inocencia de su cliente y que ha existido indefensión. Es decir, cuando ya se creía que estaba cerrado este caso, solamente pendiente de la ejecución del fallo, sin embargo, una de las parte ha decidido interponer un recurso extraordinario que vuelva a estudiarse  de nuevo la sentencia por un tribunal superior. Toda vez, que el artista y su abogado habían resuelto no recurrir.

Esto demuestra que en derecho no siempre está todo dicho. Siempre se puede ir más allá. Incluso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, o ala Comisión de Derechos Humanos de la ONU. Es más, muchas veces, los jueces de esas instancias revisan las resoluciones de los otros magistrados y las revocan. Y aquí, es fundamental la figura del abogado, del abogado defensor que nunca se da por vencido. Que sume la representación en una jurisdicción, la penal, donde los ciudadanos se juegan libertad, patrimonio y honra. El abogado se enaltece y, al  mismo tiempo, arropa a las personas que se encuentran solas frente a la justicia, compartiendo con ellas la soledad.

El correo de Andalucía,25 de septiembre 2006.

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